Cultura y Consumos Digitales
El Observatorio de Cultura y Consumos Digitales es un espacio del CREA orientado a producir, sistematizar y analizar información sobre las formas en que estudiantes de escuelas secundarias y de la universidad se relacionan con las tecnologías digitales y los entornos conectados que atraviesan su vida cotidiana.
Sobre Cultura y Consumos Digitales
Parte de comprender que los consumos digitales no constituyen prácticas aisladas ni exclusivamente recreativas, sino experiencias culturales que intervienen en la construcción de identidades, vínculos, lenguajes, formas de participación, modos de aprender y maneras de habitar los espacios online y offline. Desde esta perspectiva, interesa no solamente conocer cuánto tiempo se utilizan las tecnologías, sino comprender cómo, para qué, con quiénes y en qué contextos se incorporan a las experiencias juveniles.
A través de encuestas, análisis de datos, espacios de diálogo y futuras instancias cualitativas, el Observatorio indaga dimensiones vinculadas con el acceso y la conectividad, los tiempos y modalidades de uso de dispositivos, las redes sociales, el seguimiento de influencers y creadores de contenido, los videojuegos y la cultura gamer, las plataformas de streaming, la inteligencia artificial, las microtransacciones, las economías virtuales y las apuestas online.
El análisis permite reconocer que las prácticas digitales conforman una verdadera ecología de plataformas. Redes sociales, videojuegos, servicios de mensajería, inteligencia artificial y contenidos audiovisuales se articulan permanentemente entre sí, produciendo recorridos de consumo, participación, socialización y aprendizaje que trascienden cada aplicación considerada de manera aislada.
Mediaciones culturales y experiencias digitales
El Observatorio también se propone analizar las nuevas formas de mediación cultural que emergen en estos entornos. Influencers, streamers, comunidades digitales, algoritmos y sistemas de recomendación participan actualmente en la construcción de referencias, pertenencias, intereses y criterios de valoración. Al mismo tiempo, los videojuegos y las plataformas incorporan sistemas de progresión, recompensas, personalización, eventos temporales y modelos de monetización que intervienen en la organización del tiempo, la atención y las prácticas de consumo.
Otro de sus campos de interés es la creciente incorporación de la inteligencia artificial en las prácticas educativas. Su utilización para estudiar, buscar información, resolver actividades o producir contenidos plantea nuevas oportunidades, pero también demanda el desarrollo de capacidades de análisis, verificación, interpretación y uso responsable.
El Observatorio presta especial atención a las articulaciones entre las experiencias digitales y la vida cotidiana. Los entornos conectados intervienen en las amistades, el entretenimiento, el estudio, las decisiones de consumo, el uso del dinero, la organización del tiempo y las formas de participación. Sin embargo, estas experiencias no sustituyen necesariamente los espacios presenciales. Los estudios realizados muestran también interés por actividades deportivas, culturales, recreativas y sociales, cuya realización puede encontrarse condicionada por factores como la accesibilidad, la cercanía o la gratuidad.
La información producida permite identificar tendencias, perfiles de apropiación, factores de exposición y posibles condiciones de cuidado, sin pretender establecer diagnósticos individuales ni relaciones causales. Su propósito es generar conocimiento situado que contribuya a comprender las transformaciones de la cultura digital contemporánea y sus implicancias educativas.
De este modo, el Observatorio transforma la información sobre las prácticas y consumos digitales en un insumo para la innovación educativa, el acompañamiento de las trayectorias estudiantiles, la alfabetización digital y financiera, el análisis crítico de algoritmos y modelos de negocio y la construcción de estrategias institucionales de cuidado.
Más que establecer qué tecnologías utilizan las juventudes, busca comprender los sentidos que construyen en torno a ellas, las experiencias que habilitan y las tensiones que producen en sus vidas cotidianas.
Conocer las culturas y los consumos digitales es también una forma de escuchar a las juventudes, comprender sus experiencias y acercar la universidad a las formas contemporáneas de aprender, relacionarse y habitar el mundo.
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